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Enero
2013 - motivacionymas.com
Obra sobre los problemas más habituales de las personas en su
empleo, como los conflictos con el jefe y los compañeros, la prejubilación o el
despido. Una de sus primeras propuestas es práctica. Álava
quiere que calculemos las horas que hemos dedicado al
trabajo a lo largo de nuestra vida, incluyendo las de transporte.
Después pensemos en el tiempo que hemos dejado “libre” para nosotros mismos. Una
vez hecho el ejercicio, parece claro que nos conviene aprender a manejarnos
mejor en el lugar donde pasamos gran parte de nuestra vida y
donde se desarrollan gran parte de nuestros problemas. Para ello el libro ofrece dos claves. La primera,
ver que cómo nos afecte el trabajo no depende tanto de las circunstancias que se
den en él como de nuestra forma de vivirlo. “Nos encontraremos
bien o mal en función de cómo sepamos querernos y cuidarnos en nuestro medio
laboral” llega a decir Álava. La segunda, y ligada con la anterior, es que
debemos reservar tiempo para reflexionar y ver nuestras
situaciones/problemas personales con distancia. Si dedicamos una parte de nuestro día a la
reflexión conseguiremos mantener la tranquilidad en los
momentos más complicados, extraer aprendizaje de cada situación
(Álava recuerda a Confucio con su cita “Aprender sin reflexionar es malgastar
energía”), mejorar nuestra capacidad de observación y dar el
paso de ser reactivos (aquellos que van por detrás de la situación) a proactivos
(los que se anticipan). Por ver un caso práctico, Álava se pregunta quién
no ha tenido un mal jefe. La psicóloga nos propone reflexionar
sobre su situación, que no ponerse de su lado, para realizar un análisis
objetivo de sus comportamientos. Con ellos podremos aprender,
adquirir experiencia, y todo sin la necesidad de que le trabajo se nos venga
encima. “Es cierto que nos lo pondrán difícil, e incluso podrán intentar
llevarnos a una situación límite, en la que decidamos marcharnos. Que eso se
materialice de una u otra forma dependerá de nosotros, de nuestra fortaleza y de
nuestro equilibrio emocional”. Y vuelve a citar a un clásico,
Séneca en este caso, “el hombre más poderes es el que es dueño de sí mismo”. Este es uno de los muchos casos que presenta. Si
tuviéramos que hacer un compendio de todos sus consejos, estos son los más
relevantes: · Si tu jefe o tus compañeros
no te valoran lo suficiente, no lo tengas en cuenta. No añadas tu enfado
a su error. · Gestionar bien nuestro
tiempo nos llevará a una mejor conciliación profesional y
familiar. · La desconexión
laboral es una necesidad fisiológica. Nadie nos paga las horas que
estamos pensando y preocupados por temas de trabajo. Si no reparamos en ello nos
llevaremos a horas de sufrimientos inútiles y de tiempo robado a nosotros
mismos. · El estrés no tiene por qué
ser malo si sabemos controlarlo, debemos llegar al equilibro emocional · Hay que aprender a
decir que no. La asertividad nos permitirá llegar antes a nuestros
objetivos y no hacer cosas que no queremos hacer y nos entorpecen el día a día.
En este sentido Álava también recomienda aprender a no caer en las
provocaciones. · El conocimiento de
la psicología humana nos ayudará en la consecución de nuestros
objetivos. Cuando tengamos las herramientas básicas, todas las piezas del puzzle
encajarán.
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