Relaciones Laborales

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El bullying laboral siempre ha existido pero sólo ahora tenemos más datos, y ellos indican que cuando las mujeres decidimos ponernos malas en el trabajo lo logramos con creces.

05 Febrero 2013 - gmcrh.mx

Así al menos lo reporta una encuesta del Workplace Bullying Institute, cuya fundadora lo explica: “A las niñas se les enseña a ser críticas con las otras niñas desde la adolescencia y esa costumbre se vuelve particularmente feroz cuando llegan a la edad de trabajar. Por eso, algunas buscan convertirse en las favoritas de los jefes o critican a las que consideran tienen esa condición”.

Agrega que las mujeres somos peores victimarias en aquellas profesiones en que sentimos la necesidad de ser hiperagresivas para salir adelante en un ambiente dominado por hombres.

Las relaciones laborales entre las mujeres motivaron incluso la elaboración de un libro que fue considerado entre los mejores del año por el New York Post: “Chicas malas en el trabajo: cómo mantenerse profesional cuando las cosas se tornan personales”, de Katherine Crowley y Kathi Elster

Según su autor el comportamiento de las mujeres en el trabajo está en uno de dos extremos: cuando son buenas, son realmente sanas y los resultados saltan a la vista, pero cuando son malas, son horribles. Sus autoras hicieron una clasificación de “las malas” de las oficinas, para desahogo de los que las sufren y quizás con la esperanza que estas chicas malas vean su fea maldad reflejada y cambien. El problema es cuando ellas ven esas malas actitudes como algo positivo y hasta bello.

¿Es usted una de ellas?

1.- La reina del hielo (la más mala de todas)

Considera a todas sus compañeras de trabajo como adversarias y es incapaz de ver el punto de vista de los demás. Están convencidas de que ser malaleche es indispensable para sobrevivir en el mundo laboral y, por lo tanto planean cansar a sus colegas, manipularlas o eliminarlas.

2.- La muy mala

Es la típica mala que muestra una apariencia muy dura por fuera, aunque por dentro es más bien suave. En el fondo es insegura y de ahí se deriva su necesidad de ponerse espinas aunque implique dañar al resto. Suele hablar de sus compañeras como si estas no estuvieran presentes y le encanta inventar chismes y contarlos por toda la oficina pero, por lo general, solo ataca a las que considera una amenaza. Siente celos y envidia frente al éxito de otras mujeres.

3.- La mala pasiva

Es la reina de la agresión indirecta. Cuando no quiere a una compañera, la excluye de las reuniones, la mantiene fuera de las cadenas e-mail laboral u “olvida” pasarle información crítica. Parece dulce cara a cara, pero es muy competitiva cuando está encubierta. Va a negar todas sus malas acciones hasta el final. Es decir, es una solapada

4.- La que no quiere ser mala

Es una mujer extremadamente .De forma inconsciente ataca a otras mujeres y ni siquiera se da cuenta de que lo está haciendo. Seguramente se siente inferior o muy deprimida, pero en vez de expresarlo de forma normal lo hace con agresividad.

5.- La que no sabe que es mala

Es bien intencionada, pero muy rigurosa y controladora. Realmente cree que sus consejos no pedidos son de gran ayuda, que su tono mandón es solo una guía y que su manía de usurpar el poder de otras es únicamente para ayudar a hacer el trabajo del equipo más rápido. Es factible que hayan adoptado esa actitud en algún momento de su vida laboral, sin siquiera darse cuenta.

6.- La “fatalita” que saca lo malo que hay en usted

Hay compañeras de trabajo cuya forma de ser puede sacar lo peor que hay en usted. Son aquellas que necesitan ayuda todo el tiempo, se quejan a diario y que solo cuentan historias tristes. Logran fácilmente colmar la paciencia de sus colegas

7.- La que forma el “cuartel” de las malas

A las chicas malas les guste “atacar en manada”. Tal como se vio en la telserie “Yo soy Betty la fea”, cuando el llamado “cuartel de las feas” lanzaba ristre contra alguien que no les gustaba. Todo cuartel necesita una líder que si o si será un “mala.”