
5
marzo
2013 - cronicaeconomica.com
El Ejecutivo comunitario podrá publicar su opinión sobre las cuentas nacionales
e incluso pedir cambios si considera que se desvían de los objetivos de
consolidación asumidos por cada país. No obstante, su solicitud no tendrá un
carácter vinculante. La nueva norma permite además a Bruselas someter a una
vigilancia reforzada a los países que amenacen la estabilidad de la eurozona.
Pero la sesión estará protagonizada por la discusión de los ministros de
Economía de los Veintisiete discutirán sobre si aíslan o no al Reino Unido
aprobando un tope a los bonus de los directivos bancarios. Londres es la única
capital que mantiene reservas a esta medida, aunque no tiene poder de veto, pero
el resto de países dudan en dejarle en minoría porque alberga el principal
centro financiero de la UE, según han informado fuentes diplomáticas.
Según el acuerdo alcanzado la semana pasada entre la presidencia irlandesa y los
representantes de la Eurocámara, los bonus de los banqueros no podrán superar la
cuantía de la remuneración fija. Sólo si los accionistas del banco lo autorizan,
los bonus podrían llegar a un máximo del doble del salario. Este incremento
exigirá el voto de al menos el 65% de los accionistas que controlen la mitad de
las acciones representadas o el 75% de los votos si no hay quórum. Para aplicar
esta ratio, se pondrá descontar hasta el 25% de la remuneración variable,
siempre que consista en instrumentos diferidos a más de 5 años. Estos topes, que
entrarán en vigor en 2014, se introducen en la nueva norma sobre requisitos de
capital para la banca -que traslada a la legislación comunitaria el acuerdo
internacional Basilea III- por exigencia de la Eurocámara. Pretenden evitar que
los directivos asuman riesgos excesivos a corto plazo, que según Bruselas están
en el origen de la crisis financiera de 2008.
Tras una negociación de casi un año, todos los Estados miembros, salvo Reino
Unido, han aceptado estas limitaciones. Londres ha perdido incluso a aliados
tradicionales como Alemania, Suecia o Países Bajos. El acuerdo con el Parlamento
necesita ser ratificado por el Ecofin por mayoría cualificada, con lo que
Londres no tiene poder de veto. Su aprobación final este martes dependerá de la
decisión de la presidencia irlandesa, que puede optar con constatar un acuerdo o
darse más tiempo para tratar de convencer a Reino Unido.
Tenemos reservas. No creemos que lo que se está haciendo sea la mejor manera de
abordarlo. Esta legislación es increíblemente importante" para Reino Unido, han
explicado este lunes fuentes británicas. "Es mejor tomarse el tiempo necesario
para garantizar que la legislación sea adecuada", han destacado, sugiriendo un
posible aplazamiento de la negociación.
Londres sostiene que lo único que se logrará con esta norma es que aumente la
parte fija de los salarios de los banqueros y que se debilite el capital en caso
de crisis. Otros países, como Francia, recuerdan que la Eurocámara sólo aprobará
esta norma si incluye límites a los salarios de los banqueros. Cualquier retraso
de la norma sobre requisitos de capital, sostiene, crearía desconfianza
internacional en la banca europea y dificultaría su acceso a financiación.
La legislación exigirá además a los bancos desvelar los beneficios, los
impuestos pagados y las subvenciones recibidas de forma desagregada país por
país, así como el volumen de negocios y el número de trabajadores. Desde 2014,
estos datos deberán enviarse a la Comisión, y a partir de 2015 tendrán que
publicarse