
5 Marzo2013 - heraldo.es
Hasta 1.201 trabajadores
aragoneses estuvieron de baja en el año
2007 por enfermedad profesional
(aquellas que se producen como
consecuencia de las condiciones de
trabajo). Cinco años más tarde, en 2012,
el número de casos se redujo a 444: un
63% menos. Un descenso marcado
principalmente por dos factores: una
menor población activa y el miedo a
quedarse en el paro, especialmente
después de las nuevas condiciones de
despido marcadas por la última reforma
laboral.
Este descenso ha sido generalizado en
las tres provincias. En Huesca se
contabilizaron 99 casos en 2007, en la
provincia de Teruel hasta 61 y en la de
Zaragoza un total de 1.041. En 2012 las
bajas han caído a 49 en Huesca (un 50%
menos), 43 en Teruel (41%) y 352 en la
provincia de Zaragoza (66%), según los
datos del departamento de Economía y
Empleo del Ejecutivo autonómico.
Por contra han crecido, aunque de forma
moderada, el número de aragoneses que no
han causado baja en sus empresas a pesar
de sufrir una patología generada en su
propio entorno laboral: 559 en 2007 por
los 601 de 2012.
Según se desprende del último informe de
siniestralidad realizado por el
sindicato UGT, Aragón es la cuarta
comunidad donde más enfermedades
laborales se registraron a lo largo del
curso pasado, solo por detrás de
Cataluña, País Vasco, Madrid, Galicia y
Navarra.
"Miedo al despido"
"La principal razón que motiva este
fuerte descenso, a parte del gran
retroceso en la actividad económica, es
el miedo del trabajador al despido por
coger una baja que le corresponde y que
en una situación normal pediría", señala
Beatriz Sanz, secretaria del área de
Salud Laboral de UGT-Aragón.
"Ahora mismo nos encontramos con
accidentes y dolencias, como por ejemplo
una lumbalgia, ante los que los
trabajadores o bien no piden la baja o
van a la mutua para que les pinchen y
puedan ir a trabajar ese mismo día",
indica Sanz.
Para la responsable de UGT, las cifras
que refleja la DGA no se ajustan del
todo a la realidad, ya que "no
contabilizan aquellos casos en los que,
por mala praxis de las mutuas, se deriva
a la Seguridad Social". De este modo,
"una tendinitis generada en el trabajo
se trata como una enfermedad ajena al
entorno laboral". Además, subraya, estas
prácticas "contribuyen a la saturación
del sistema sanitario público".
Reforma laboral
La reforma laboral ha intensificado el
retroceso en la petición de las bajas.
Mientras en todo 2011 se registraron 646
bajas, el dato es un 31% inferior solo
un año después, cuando se tramitaron 444
bajas por enfermedad laboral.
"Hemos llegado a una situación en que la
gente prefiere ir enferma a trabajar que
exponerse a la pérdida del empleo. Tras
la reforma nos encontramos con empresas
que utilizan bajas totalmente
justificadas como causa objetiva de
despido a cambio de 20 días de
indemnización", asegura Sanz.
Repunte en el sector servicios
Según las estadísticas del departamento
de Economía y Empleo, las ocupaciones
que mayor número de bajas por enfermedad
profesional generaron en todo 2011
fueron las cadenas de montaje de
vehículos, las de productos de caucho y
plástico y la industria de la
alimentación.
El sector servicios es en el que más han
crecido en el último año las
enfermedades profesionales. "Hemos
notado un repunte importante, motivado
por la alta temporalidad, los malos
horarios y contratos muy irregulares. Es
lo que ocurre en el momento en que se
deja de lado la prevención de riesgos
laborales", concluyen desde UGT.