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Un
estudio detecta las conductas de los
abogados que más molestan a sus clientes
un estudio
fundamentado a partir del tratamiento de
información procedente de usuarios de
servicios legales (clientes), abogados y
procuradores de España, que entre otras
conclusiones, detecta las principales
conductas de los abogados.

15 de Marzo 2013
- informativojuridico.com
ABOGADO OCUPADO:
Molesta a los clientes, el abogado que antes de iniciar la visita o conversación
telefónica, tiende a evidenciar delante de su cliente, que tiene una agenda muy
ocupada y con muchos asuntos. Esta costumbre propia de mediados del siglo
pasado, tenía su fundamentación, en creer que si nuestro cliente, percibía que
éramos unos abogados muy ocupados y con muchos clientes se reforzaba la idea de
que éramos buenos abogados. Si tiene muchos clientes es por ser un buen abogado.
Esta antigua conclusión que se alcanzaba generalmente por el cliente al percibir
a un abogado muy ocupado, hoy ha cambiado. En la actualidad, el cliente, al ver
un abogado que evidencia ante él una agenda colapsada y con mucho trabajo, ya no
lo percibe como algo positivo, sino como algo negativo. Ve a un abogado
desordenado que no puede estar concentrado en su asunto y percibe que él no es
muy importante para su abogado, que es un problema más.
ABOGADO DE LENGUA LARGA:
Muchos abogados siguen pensando que explicar sus éxitos profesionales frente a
los clientes es algo positivo que genera fidelización y captación de nuevos
clientes. Lo cierto es que esta conducta, si es realizada en su justa medida y
siguiendo unas pautas muy estrictas de cumplimiento de la confidencialidad, es
positiva para el cliente. El problema es que si el abogado incumple la más
mínima norma de confidencialidad respecto al asunto que explica como éxito, el
efecto pasa de ser positivo a ser muy negativo. En este supuesto el cliente ya
se imagina a su abogado explicando su problema o estrategia a un competidor,
conocido o familiar. El cliente pierde la confianza en la confidencialidad de su
abogado. El abogado puede explicar un éxito, sino menciona nombres y
contextualiza la explicación en un entorno que no facilite la localización
nominativa de las partes intervinientes. El abogado debe presumir delante de su
cliente de no dar información de otros clientes.
ABOGADO PREOCUPADO Y TRISTÓN:
Todavía hay muchos abogados que piensan que una forma de demostrar a su cliente
que el asunto que les encarga realmente lo van a trabajar con mucho rigor y
empeño, es manifestar delante del cliente una gran preocupación para hallar la
solución al caso en cuestión. Incluso muchos abogados piensan que de esta forma
ensalzando la dificultad del caso, en el supuesto de finalmente hallar una
solución positiva para el cliente, éste la valorará más. De nuevo el abogado se
equivoca, esta conducta molesta a la mayoría de clientes por diversos motivos
(se sienten más culpables , ilusos, desafortunados…). El cliente lo único que
quiere es percibir la sensación de que el abogado se queda con su problema y de
que lo tratará con criterios profesionales. El cliente quiere sentir que entrega
el problema al abogado y será él quien lo trate
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