
15 de Marzo 2013 - abc.es
Francisco González ha vuelto a valorar este viernes el esfuerzo
reformista llevado a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy para corregir los
desequilibrios de la economía española. "Hemos roto la insostenible tendencia al
alza del déficit público que nos dejó el anterior Gobierno, hemos recuperado
competitividad y nuestras exportaciones están creciendo con fuerza", ha
celebrado el presidente de BBVA, quien incluso ha augurado, en línea con las
previsiones de otras entidades y organismos, que la economía española «podría
empezar a crecer en la última parte de este año y crear empleo a partir de
2014».
En todo caso González ha pedido al Ejecutivo popular no bajar los brazos. "En
España se ha avanzado de forma muy significativa en el duro proceso de ajustes y
reformas; queda, sin duda, mucho por hacer", ha advertido. Al hacer este
llamamiento el banquero ha recordado que esos avances aún no han tenido reflejo
en la economía real. "No se perciben todavía en el crecimiento y el empleo", ha
dicho. "Los resultados llegarán si somos capaces de perseverar en este camino y
completar la tarea", ha confiado en su discurso durante la Junta General de
Accionistas de la entidad, que ha aprobado las cuentas del banco a cierre de
2012, año en que BBVA ganó 1.676 millones de euros, un 44,2% menos que en el
ejercicio anterior, y ha dado su visto bueno a mantener el dividendo en 0,42
euros por acción, a cobrar bien en efectivo bien en acciones.
Esos resultados a la baja son fruto principalmente de los fuertes saneamientos
del negocio inmobiliario realizado por la entidad en España para cumplir con las
exigencias de la reforma financiera. BBVA provisionó durante 2012 un total de
9.996 millones de euros, absorbidos con los ingresos generados.
BBVA facturó 22.441 millones, un 12,1% más que un año antes. Gracias sobre todo
al negocio en los países emergentes, sobre todo México y otros de Iberoamérica,
que ya suponen el 56% de los ingresos del grupo, frente al 30% que aporta España
a esas cuentas.
Ahora bien, y fruto de la concentración financiera que ha provocado la reforma
bancaria, BBVA, que ya ha participado en ese proceso de fusiones con la
absorción de Unnim, se ha fijado como meta aumentar su cuota de mercado del 12%
actual al 20% en los próximos años. "Lejos de ser una amenaza, esta situación se
ha convertido en una oportunidad para entidades como BBVA", ha dicho por su
parte el consejero delegado del banco, Ángel Cano.