
21 Febrero 2013 - elpais.com
El golfista español Sergio García ha obtenido una victoria
parcial contra el fisco estadounidense, que le reclamaba 1,7 millones en
impuestos por sus contratos de patrocinio. La sentencia, aunque obliga a García
a abonar parte de la cantidad reclamada, abre la vía para que otros famosos y
deportistas de élite abonen menos impuestos por la remuneración que obtienen
cuando prestan su imagen a las marcas.
La Hacienda de EE UU (IRS, por las siglas de Internal Revenue Service) reclamaba
al golfista 1,7 millones por el dinero que recibió a raíz de un contrato de
patrocinio entre 2003 y 2004. No obstante, el equipo legal del deportista
recurrió al establecer diferencias en el origen de los fondos. Así, mientras una
parte provenía del contrato que tenía García para vestir y competir con los
productos de TaylorMade, filial de Adidas, la otra se derivaba de los royalties
que cobraba el deportista por el uso que hacía la marca de su imagen en
anuncios, donde es más difícil calibrar qué parte del dinero debía ir a
impuestos.
A este respecto, los abogados de García defendían que el dinero cobrado por los
royalties eran ingresos que cobraba desde Suiza, donde el golfista tiene su
residencia, tal y como sucede con un buen número de deportistas
multimillonarios, que logran con ello pagar menos impuestos. Además, dado que
este país tiene un tratado fiscal con EE UU que evita al contribuyente pagar
impuestos por los ingresos obtenidos por este concepto, los abogados del
golfista aseguraban que éste no debería pagar nada al fisco por el dinero que
recibía en royalties.
Ante el distinto origen que tenían los emolumentos del golfista por su contrato
con TaylorMade, el equipo legal del deportista pedía al juez establecer una
proporción del 85% y el 15% entre ambos. Esto es, el 85% tendría su origen en
los royalties, con lo que estarían exentos de impuestos, y el resto por lucir la
marca en las competiciones que tuvieron lugar en territorio estadounidense. Al
final, el juez Joseph Goeke estableció una relación del 65% y el 35%, con lo que
García solo tendrá que responder ante la agencia tributaria estadounidense por
este porcentaje. La cantidad exacta de dinero que deberá pagar, sin embargo, no
se ha hecho pública.