El Consell utilizó 76 millones del fondo de rescate para pagar la Seguridad Social de sus empleados
La Generalitat aprovechó la llegada del Fondo de Liquidez Autonómica del Estado para abonar las cotizaciones del pasado mes de octubre - El Ejecutivo valenciano se vio obligado a negociar un aplazamiento de los pagos de 2011 por su asfixia.

25 Marzo
2013 - levante-emv.com Una deuda
para cancelar otra. Esa es la fórmula
que utilizó el Consell el pasado año
para poder abonar a la Seguridad Social
las cotizaciones de octubre de sus
trabajadores. La Generalitat aprovechó
el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA)
-el mecanismo pergeñado por Cristóbal
Montoro para insuflar oxígeno a las
comunidades en apuros- y destinó 76
millones de euros incluidos en él para
abonar al Estado la cuota de ese mes. La
ecuación es sencilla. El Gobierno
central formalizó un préstamo con el
Consell para saldar sus deudas y acto
seguido, el Ejecutivo de Alberto Fabra
reintegró una parte de ese dinero. Eso
sí, con sus correspondientes intereses,
que se pagarán, junto a las
amortizaciones, durante una década.
El Ministerio de Hacienda tuvo claro el
orden de pagos. Cuando aprobó el FLA,
impuso a las comunidades que antes de
saldar cualquier otra cantidad
pendiente, pagaran al Estado las que
tenían contraídas con él. Y así fue. La
Generalitat, en un acuerdo firmado el 30
de octubre, decidió echar mano del
mecanismo de rescate. De los más de
2.500 millones que el Gobierno central
aprobó para la Comunitat Valenciana y
que se repartieron en varias remesas, 76
sirvieron para pagar las cotizaciones de
octubre de los empleados públicos. Así
lo revela una respuesta parlamentaria
del conseller de Hacienda, Juan Carlos
Moragues, al portavoz de Economía del
PSPV en las Cortes, Julián López Milla.
En ella, el titular de las finanzas
autonómicas además saca a la luz que a
principios de 2012, aún sin FLA, el
Gobierno valenciano se vio obligado a
llegar a un acuerdo con la Seguridad
Social para aplazar parte de los pagos
del año anterior. Desde enero de 1999,
el Consell abona mes a mes una cantidad
fija por las cotizaciones de sus
empleados. Y al finalizar el primer
trimestre del siguiente año, procede a
realizar la regularización. Si ha pagado
más de lo que le correspondía, recibe
una transferencia de la Tesorería de la
Seguridad Social, mientras que si ocurre
lo contrario, es el Consell el que tiene
que abonar la diferencia.
El 31 de marzo de 2012, sin embargo, no
pudo abonar las cantidades pendientes de
2011. Ambas partes alcanzaron un acuerdo
y la Generalitat realizó el abono
semanas después. "La liquidación de 2011
ha sido objeto de un aplazamiento de
pago, cumpliéndose correctamente a sus
vencimientos", reza la respuesta
parlamentaria firmada por el conseller
de Hacienda.
El diputado socialista se interesó
también por si el Consell utilizó el
fondo de rescate estatal para satisfacer
alguna cuota del Impuesto sobre la Renta
de las Personas Físicas (IRPF). Moragues
le acaba de responder ahora que no.