Montoro usará el margen de déficit de la UE para pagar a los proveedores
Bruselas exigió poner el contador a cero para negociar el objetivo de déficit público.

04 Abril 2013 - cincodias.com
El pasado 16 de marzo se transpuso en España la directiva europea
de plazos de pago que establece que las Administraciones publican tendrán que
pagar las facturas por los bienes y servicios que contraten en un periodo que no
supere los 30 días. Ese plazo es el mismo que figura en la Ley de Morosidad para
este año, que, sin embargo, ha sido sistemáticamente incumplido por las
comunidades autónomas y ayuntamientos, que se han financiado a través de los
impagos a los proveedores.
La entrada en vigor de la normativa europea lo ha cambiado todo. La fecha de su
transposición no es baladí, ya que ha coincidido con las negociaciones que
mantiene el Ejecutivo español con Bruselas para que le flexibilice el objetivo
de déficit público. En principio debe llegar al 4,5% del PIB este año, algo muy
difícil si se tiene en cuenta que cerró 2012 con un 7% tras realizar un ajuste
sin precedentes. El Ejecutivo confía en que Bruselas le conceda un colchón de
1,5 puntos, de tal modo que la meta a alcanzar se limite al 6% y se liberen en
torno a 15.000 millones de euros.
Fuentes cercanas al Ejecutivo confirman que las autoridades comunitarias han
introducido en las negociaciones del déficit el cumplimiento de los plazos de
pago como condición sine qua non para flexibilizar el objetivo de déficit. Ante
esta exigencia, el esquema que estudia el Ejecutivo, según esas mismas fuentes,
es dedicar esos 15.000 millones a que las comunidades autónomas paguen sus
deudas con los proveedores.
Esa posibilidad ya estaba contemplada en el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA)
ideado por el Gobierno para este año y dotado con 23.000 millones de euros. El
problema, según confiesan las patronales sanitarias Fenin y Farmaindustria (que
acumulan el 70% de la deuda comercial de las autonomías), es que las prioridades
marcadas en el FLA son los vencimientos de deuda y la refinanciación del
déficit. Teniendo en cuenta que las autonomías afrontan este año vencimientos de
deuda por valor de 15.069 millones de euros (el 65% del total) y que muchas de
ellas tendrán que pedir recursos para refinanciar el déficit, la parte que va a
quedar para el pago a proveedores es exigua. Fuentes empresariales creen que
podrían quedar apenas entre 800 y 900 millones de euros, con lo que solo se
podría pagar la deuda con las oficinas de farmacia.
Por este motivo, el Ejecutivo quiere utilizar los 15.000 millones del nuevo
margen para que las comunidades abonen sus deudas pendientes. Para lograr que
cumplan los plazos de pago, Hacienda trabaja en el diseño y aplicación de un
sistema de retenciones a aquellas Administraciones que superen los 30 días de
plazo fijados por la directiva comunitaria. De este modo, todas las empresas
podrían presentar, transcurrido el periodo de un mes, la factura impagada a
Hacienda, que sería la encargada de abonársela. Para recuperar el importe
pagado, el departamento dirigido por Montoro retendría la participación en los
ingresos del Estado de la citada administración local o autonómica.