07 Abril 2013 - eleconomista.es
Así se desprende del texto del Plan Aire 2013-2016, que tiene por
objeto mejorar la calidad del aire y que ya ha sido sometido al preceptivo plazo
para la participación pública por parte del Ministerio de Agricultura,
Alimentación y Medioambiente.
De esta forma, el impuesto de circulación, de competencia municipal, dejará de
estar vinculado a los caballos fiscales de los vehículos, y dependerá del grado
de contaminación de los mismos, medido por sus emisiones de CO2, NOx y
partículas.
La reforma de este gravamen, que correrá a cargo de la Dirección General de
Tributos del Ministerio de Hacienda y se consensuará con la Federación Española
de Municipios y Provincias (FEMP), supondrá gravar más a los vehículos que, "por
su antigüedad, producen mayores emisiones a la atmósfera", reza el texto.
El cálculo del tipo de gravamen, que se abona anualmente, se fijará
previsiblemente en función de las diferentes normativas Euro sobre emisiones de
los vehículos, y "no se tendrán en cuenta argumentos de carácter social".
Además, el Gobierno no aprobará un impuesto rígido, sino que facilitará a los
ayuntamientos "un cierto margen de maniobra" para elegir el tipo a aplicar, de
forma que en los municipios con mayores índices de contaminación se pueda
desincentivar el uso del coche.
El impuesto de circulación aportó a las arcas municipales 2.807 millones de
euros en el ejercicio de 2011, un 0,3% más, según los últimos datos disponibles.
Los ayuntamientos cuentan actualmente con capacidad para incrementar la cuota en
un máximo del 2%