Condenados medio centenar de acusados por fraude a la Seguridad Social
La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a medio centenar de acusados por fraude al Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE) y a la Seguridad Social al formar parte en un entramado de empresas falsas para cobrar prestaciones sociales y subsidios por desempleo.

05 Abril
2013 - laboralsocial.com La fiscal
accedió entonces a rebajar su petición
de condena inicial, que rondaba entre
los tres años de cárcel, con multas de
3.600 euros, hasta los nueve y multas de
1,5 millones para los considerados
cabecillas de la trama.
Así, ahora,
la Sección Segunda, según el fallo al
que ha tenido acceso Europa Press,
impone al acusado principal, Emilio S.R.,
una condena de tres años por un delito
contra el sistema de la Seguridad
Social, que incluye la prohibición del
derecho a percibir subvenciones o ayudas
sociales por un periodo de cinco años.
Otro delito
contra el sistema de la Seguridad Social
se le atribuye también a otras seis
mujeres, entre ellas su esposa, su
madre, su hermana y su cuñada, que
deberán hacer frente a dos años de
cárcel, y a la misma prohibición del
derecho a percibir ayudas sociales por
tres años. En concepto de
responsabilidad civil, el presunto
cabecilla y el resto de sus familiares
deberán hacer frente al pago de
952.574,60 euros al SPEE.
Al resto de los encausados, el tribunal
les condena a nueve meses de prisión,
que disminuye a tres meses en el caso de
dos de ellos, que ya han abonado
íntegramente las cantidades percibidas
indebidamente y que por ello se les
aplica la atenuante de reparación del
daño. Todos deberán hacer frente a sus
respectivas indemnizaciones al SPEE, con
cantidades de entre los 2.481,12 euros y
los 13.479,77.
Asimismo, la sentencia recoge la
absolución instada por la Fiscalía a un
toxicómano y otro hombre dedicado a la
recogida de chatarra a los que
inicialmente se les imputaba por
presuntamente haber dado de alta a las
dos empresas fantasmas de las que se
valieron el resto para defraudar las
prestaciones sociales, al entender que
no "tenían conocimiento de la
constitución" de las mismas. Para ello,
el procesado y su familia, también
acusados, se valieron de dos personas
interpuestas, de otro de los inculpados,
sin profesión y dedicado a la recogida
de chatarra, y de un toxicómano, también
imputado, y con fecha 13 de diciembre de
2005 y 22 de octubre de 2004 procedieron
a dar de alta a estos como empresarios
individuales, a través de las razones
sociales de dos empresas del sector de
la construcción "sin actividad real,
ilocalizables, sin domicilio social y
fiscal real, sin centro de trabajo y sin
los medios materiales necesarios para
prestar los supuestos trabajos", sin que
éstos tuvieran conocimiento de esa
constitución.
Seguidamente, los encausados, "simulando
íntegramente una relación laboral
inexistente", y "conociendo que nunca
iban a ser prestados los trabajos",
tramitaron en la Seguridad Social
numerosas altas de trabajadores previa
elaboración del correspondiente contrato
de trabajo ficticio que era presentado
ante el Servicio Público de Empleo
Estatal (SPEE), manteniendo a los
trabajadores en esta situación de alta
laboral "durante el tiempo suficiente
para poder acceder a las prestaciones y
subsidios por desempleo y sin abonar
nunca las correspondientes cotizaciones
a la Seguridad Social".
A
continuación "simulando igualmente" el
cese en la relación laboral, los
acusados presentaron ante el SPEE la
documentación necesaria para la
consecución de su objetivo, de forma que
obtuvieron y les fueron abonadas las
prestaciones y subsidios por desempleo,
logrando defraudar un total de
345.601,74 con una de las empresas, con
el alta de 78 trabajadores, y con la
otra 607.512,86, con 103 solicitudes de
altas.
Los
empleados, puestos de común acuerdo con
Emilio S.R. y su familia, elaboraron
documentos de trabajo ficticios que
después se daban por finalizados para
presentar la correspondiente solicitud
de subsidio de desempleo y conseguir
cantidades que rondaron entre los 2.000
y los 13.000 euros.
Según la resolución, el principal
imputado, Emilio S.R, puesto previamente
de acuerdo con diversos miembros de su
familia y entorno, entre ellos su
esposa, su hermana, su madre y su
cuñada, "urdieron un plan directamente
encaminado a conseguir de manera
fraudulenta y mediante engaño" la
obtención de las prestaciones y
subsidios por desempleo mediante la
creación de un entramado de sociedades
con la finalidad de defraudar al
Servicio Público de Empleo Estatal y a
la Tesorería General de la Seguridad
Social a cambio de una cantidad de
dinero no determinada que, en cada caso,
era entregada por el supuesto
trabajador, durante los años 2007, 2008
y 2009.