Hacienda acecha a Gibraltar
La Agencia Tributaria crea un grupo de trabajo para evitar la evasión de cientos de millones a través del Peñón.

22 Abril 2013 - elpais.com
Lisbeth Salander, la iconoclasta protagonista de la popular saga
Millenium escrita por Stieg Larsson, viaja a Gibraltar en el último libro de la
trilogía para abrir una cuenta secreta en la que esconder 2.400 millones de
euros que había sisado a una organización corrupta. Hasta hace poco Gibraltar
era considerado como uno de los paraísos fiscales por las principales
instituciones internacionales. En los últimos años las autoridades del Peñón han
suscrito acuerdos de intercambio de información con casi una veintena de países
y han introducido cambios en su sistema fiscal para salir de esa lista negra.
Pero España sigue considerándolo un paraíso fiscal por el que cada año cientos
de millones de euros escapan al control fiscal y se evaden.
Gibraltar funciona, en realidad, como uno de los territorios denominados off-shore
[término con el que se conoce en el argot financiero a los limbos fiscales]
donde importantes hombres de negocios instalados en la Costa del Sol trasladan
sus negocios y parte de su patrimonio para eludir al fisco.
Por eso, Hacienda está estrechando el cerco sobre este territorio. Ha
constituido un grupo de trabajo con las delegaciones especiales de Andalucía,
Ceuta y Melilla para analizar la tributación de las operaciones realizadas en el
Peñón, la constitución de entidades jurídicas y los movimientos financieros
vinculados a estas operaciones. La Agencia Tributaria estima que se evaden cada
año cientos de millones mediante operaciones vinculadas con el Peñón. No hay
cifras oficiales, pero en Gibraltar hay casi el mismo número de empresas que de
población: unos 30.000 ciudadanos y sociedades.
El grupo de trabajo creado por Hacienda pretende esclarecer el modo de creación
de las sociedades establecidas en Gibraltar, el movimiento de capitales desde
España a el Peñón, la participación de despachos y entidades a ambos lados de la
Verja o el procedimiento de constitución de sociedades en España participadas
por empresarios con residencia ficticia en Gibraltar. Hacienda ha detectado que
estas entidades son creadas fundamentalmente para mantener la opacidad de los
titulares de bienes e inmuebles en España, así como para facilitar su
transmisión sin declararlo ante la Agencia Tributaria.
“Gibraltar era un lugar que estaba curiosamente aislado del resto del mundo, una
ciudad compuesta por una roca, algo más de dos kilómetros cuadrados de
superficie urbana y un aeropuerto que empezaba y terminaba en el mar”. Así
describió Larsson al Peñón. A ese pequeño territorio sobre el que España tiene
aspiraciones no le va nada mal. Tiene un producto interior bruto de 1.050
millones de libras (unos 1.230 millones de euros) y un crecimiento anual
sostenido de entre el 5% y el 10% del PIB.
A las autoridades españolas les resulta incómodo tanto el sistema tributario
gibraltareño como la facilidad para abrir empresas y escapar al fisco. El año
pasado lo denunció ante la Comisión Europea: se quejó del régimen fiscal por
considerar que es incompatible con la normativa tributaria comunitaria. Este
sistema, denominado Income Gibraltar Act 2010, redujo el impuesto de sociedades
del 22% al 10%. Además, solo se tributa en Gibraltar por los ingresos obtenidos
en el Peñón, los beneficios obtenidos en el exterior quedan exentos. Este
régimen fiscal convierte al Peñón en un polo de atracción para las empresas de
la zona que huyen de España con un tipo impositivo del 30%. Así el número de
empresas que desarrollan su actividad en España pero tributan en la colonia se
multiplica.
El grupo creado por Hacienda pretende destapar las estructuras fiduciarias cuyos
activos están formados por inmuebles situados en España. Estos entramados están
constituidos por sociedades “limited”, con domicilio en Gibraltar pero titulares
de inmuebles y patrimonio en España. Hay 1.100 casas en esta situación en el
entorno de la Costa del Sol, según datos oficiales. Otro tipo de estructura está
formado por sociedades españolas pero cuyos accionistas o administradores están
situados en Gibraltar. En esta situación hay unas 370 empresas. En ambos casos
estas estructuras escapan de pagar el impuesto sobre transmisiones por la
opacidad de los entramados.
“Se acabó ser un paraíso fiscal. Es un modelo antiguo que no tiene cabida en la
Europa moderna, incluso en el mundo moderno. Pero también tenemos que estar
atentos a lo que sucede en algunos sitios que no son paraísos fiscales, como las
sociedades para los no residentes en Reino Unido o las Sicav en España”, señaló
hace unas semanas a este diario Fabian Picardo, ministro principal del Peñón.
Otra de las inquietudes de las autoridades españolas está en los movimientos de
efectivo a través de la Verja de Gibraltar. Apenas hay declaraciones sobre
flujos en metálico, en cambio, Hacienda sabe que existen operaciones
millonarias. De las 2.788 operaciones de tráfico de divisas con Gibraltar entre
2007 y 2011 solo ocho están censadas en el Peñón. En total se han realizado
transferencias por 1.571 millones, de las cuales solo 872.000 euros se ordenan
desde Gibraltar. Esto revela que el flujo se produce desde España a Gibraltar
pero no tanto a la inversa.