Desmontando mitos: El subsidio, la renta y el PER apenas suponen sólo el 2,15% del gasto nacional en desempleo
El sistema de protección para los trabajadores eventuales agrarios, compuesto por el subsidio, la renta agraria y el PER, apenas supone el 2,15 por ciento del gasto nacional en desempleo y los dos primeros tuvieron un coste de 58,5 millones de euros el pasado mes de febrero frente a los 2.720 millones de euros que se destinaron al total de las prestaciones en España.

18 Abril 2013 - diariocritico.com
Los trabajadores que reciben prestaciones por estos dos
instrumentos son 132.034, frente a los 3,03 millones de trabajadores que reciben
prestaciones por desempleo en el conjunto del país, es decir, que pese a que
representan el 4,35 por ciento del total de trabajadores con prestaciones, su
gasto es únicamente del 2,15 por ciento.
Estos son algunos de los datos oficiales recopilados por la Diputación
Provincial de Jaén que echan por tierra la imagen de subsidiados de estos
trabajadores --el propio instrumento se denomina 'subsidio agrario', pese a que
es una percepción-- y ese estereotipo de fondos desaprovechados y a los que se
les ha sacado poco rendimiento que muchas veces ha sido utilizado para "insultar
a los andaluces" o "como confrontación política".
En un encuentro con periodistas este jueves, el presidente de la Diputación de
Jaén, Francisco Reyes, ha desmitificado esa idea con datos objetivos, como los
que, según destaca, ponen de manifiesto que si se tiene en cuenta lo que el
trabajador paga por su cotización a la Seguridad Social y lo que después recibe
suponen de media unos 2036 euros. "¿Alguien cree de verdad que un trabajador va
a rechazar un empleo por 2.000 euros al año? Decir eso es por desconocimiento o
por mala fe", ha señalado Reyes.
El presidente provincial también ha destacado que el subsidio agrario, la renta
y el PER suponen 900 millones de euros al año mientras que los agricultores
reciben 6.000 millones de euros de ayudas de la Política Agraria Común (PAC), de
los cuales, el 51 por ciento se va a los que tienen las rentas más altas. En
este sentido, el presidente de la Diputación recuerda que "la mayor parte" de
las actividades económicas están incentivadas y que defiende que, mientras haya
ayudas públicas, las administraciones "tienen que trabajar para optar a ellas".
La necesidad de los fondos se justifica aún más si cabe por la dependencia de
Jaén con el olivo, que supone el 17,2 por ciento el PIB provincial, cuyo cultivo
ocupa el 85 por ciento de la tierra disponible y que da el 45 por ciento de la
producción española. Su monocultivo provoca un grave paro estacional.
Servicios para fijar población
De ese modo, lo que se conoce como PER --actualmente denominado Profea-- es un
programa de inversiones para el mundo rural que permite a los trabajadores
eventuales del campo poder juntar el número de peonadas para poder acceder a la
prestación a través de empleos eventuales en obras que se realizan con sus
fondos --215 millones de euros para 2013-- y que contratan los ayuntamientos a
través del Inem.
Normalmente son servicios públicos como arreglos de calles, mejoras del
alumbrado y abastecimiento de agua, construcción de equipamientos educativos,
sanitarios, culturales y deportivos o mejoras ambientales. Aunque no es su
principal objetivo, el PER también contribuye a la financiación de los
ayuntamientos que, de no haber sido por este fondo, no habrían podido realizar
muchas de las obras o prestar ciertos servicios.
El principal logro de estos fondos ha sido, según ha destacado Reyes, con el que
coinciden alcaldes de la provincia, como los de Los Cárcheles, Lupión o Santo
Tomé, ese equipamiento de los municipios y, con ello, que se haya conseguido
fijar la población al territorio y que la provincia no se haya visto abocada a
un despoblamiento masivo que sí han sufrido otras zonas de Castilla y León,
Castilla La Mancha o Aragón.
"Sin el PER muchos municipios habrían corrido la misma suerte que ellos", ha
señalado Reyes, para quien "Andalucía y Jaén, en particular, no sería lo mismo
ni mejor si no hubiera existido el subsidio o el plan de empleo rural".
En este sentido, ha incidido en que sin la puesta en marcha del fondo las
familias se habrían visto obligadas a volver a emigrar. De este modo, el
esfuerzo realizado para la prestación de servicios en los municipios del campo
jienense y el relacionado con la diversificación económica en sectores como el
turismo y los servicios sociales han permitido un mantenimiento poblacional que
otros muchos habrían ansiado.