
19 Abril 2013 - europapress.es
La riqueza financiera neta de los hogares españoles se situó a
finales de 2012 en un total de 878.083 millones de euros, cifra que representa
un 6% más que un año antes y la suma más elevada desde 2007. Según la
estadística publicada este viernes por el Banco de España, los activos
financieros de las familias sumaron a finales del pasado ejercicio un total de
1,78 billones de euros, mientras que los pasivos ascendieron a 903.236 millones.
Así, la diferencia entre ambos indicadores da como resultado la riqueza
financiera neta, que no tiene en cuenta, eso sí, el patrimonio inmobiliario de
las familias.
Los hogares cerraron 2012 con un saldo de efectivo y depósitos de 858.779
millones, lo que supone un aumento del 0,5% respecto a un año antes (854.635
millones). En concreto, los hogares contaban con 88.354 millones en efectivo
(-1,6%), 307.618 millones en depósitos transferibles (se mantiene estable) y
462.807 millones en otro tipo de depósitos (+1,2%).
Y pese a que tradicionalmente a las familias españolas, al pequeño inversor en
general se le suele tachar de tener un perfil bastante conservador, lo cierto es
que una de las partidas que más aumentó el ejercicio pasado fue la tenencia de
acciones, que avanzó un 6,03%. Así, a los tradicionales depósitos, hay que sumar
además 58.147 millones en valores distintos de las acciones, 537.039 millones en
acciones y otras participaciones, 266.643 millones en reservas técnicas de
seguros y 60.712 en otras cuentas pendientes de cobro. De esta manera, el
montante global de activos financieros ascendió a finales de diciembre pasado a
1,78 billones de euros, ligeramente por encima de los 1,76 billones del cierre
de 2011. Todo ello, en un año en el que la Bolsa cerró con una depreciación del
4%.
Por su parte, en el lado de los pasivos, que engloban las deudas de las
familias, el saldo de préstamos de los hogares alcanzó los 837.636 millones en
diciembre de 2012, un 4,2% menos que un año antes; por lo que un ejercicio más
continuó el lento desapalancamiento iniciado por las familias durante la crisis.
De esos 837.636 millones en préstamos, que suponen una reducción del 4,2%
respecto al saldo de doce meses atrás, 805.782 millones correspondieron a
créditos a largo plazo mientras 31.854 millones se adeudaban como consecuencia
de préstamos a corto. Si se restan los pasivos totales de los activos, el saldo
financiero neto de los hogares es de 878.083 millones en diciembre de 2012, un
6% más que un año antes (828.566 millones).
¿Cómo es previsible que evolucione este indicador en los próximos meses? Todo
dependerá del clima económico y de cómo se comporte el sistema financiero. De
hecho, hasta el tercer trimestre de 2012, la riqueza financiera neta de las
familias parecía instalada cómodamente en la senda descendente. De julio a
septiembre mejoró un 7,8%, que parece consolidarse ahora en ese incremento de
casi un 6% a final de año (del 5,98%). En cualquier caso, si se compara esta
cifra de riqueza neta de 2012, los 878.083 millones, con la que se registró en
2007 antes de estallar la crisis, las familias han perdido más de 100.000
millones de riqueza financiera, el 10,8% en términos relativos.