El Gobierno bajará el IRPF en 2015 y aprueba reformas sin «tijeretazos»
El Ejecutivo presenta unas malas previsiones, pero «extremadamente conservadoras», que espera incumplir al alza.

27 Abril 2013 - abc.es
Ni fuertes ajustes ni subidas importantes de impuestos. El
segundo plan nacional de reformas, que ha presentado el Gobierno en La Moncloa,
no tiene nada que ver con los durísimos recortes aprobados un año antes, y
centra muchas de sus medidas en la reforma de la Administración y en medidas
para impulsar el crecimiento económico, sobre todo de apoyo a los emprendedores.
No se tocará el IVA ni el IRPF, aunque la bajada de este último se aplaza un
año, hasta 2015, cuando vence la legislatura. El presidente del Gobierno,
Mariano Rajoy, compareceré en un par de semanas en el Congreso para explicar su
nuevo plan. [Así te hemos contado en directo el plan de reformas del Ejecutivo]
Los más de seis millones de parados pesa como una losa en el debate político y
contrasta profundamente con el mensaje de incipiente recuperación que el
Gobierno está dando. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría,
ha calificado de dramática la situación del empleo, mientras que la previsión de
crecimiento se ha revisado a la baja: la economía se contraerá un 1,3 por ciento
en 2013, y solo crecerá un 0,5 por ciento en 2014. Pero el ministro de Economía,
Luis de Guindos, insiste en que hay muchos indicadores que apuntan a que la
recuperación está a la vuelta de la esquina. Cuándo lo notarán los españoles
sigue siendo una incógnita. En todo caso, las malas previsiones mostradas por el
Ejecutivo son «extremadamente conservadoras», y el Gobierno confía en que se
incumplan, pero esta vez al alza.
La sala de conferencias de prensa de Moncloa se ha llenado hasta la bandera,
ante la expectación que se había creado con las nuevas reformas y recortes del
Gobierno de Rajoy. Para la vicepresidenta Santamaría, era un «día importante»
porque se acababa de aprobar la estrategia económica que tiene que pilotar la
salida de la crisis. Tras señalar que la «dramática» situación del paro obliga
al Gobierno a trabajar todavía más, ha subrayado que es el momento de no cejar
en el empeño y las reformas para revertir la situación. «La política económica
no va a cambiar», ha remarcado.
Para empezar, un jarro de agua fría: «Falta mucho» para que los indicadores
positivos de la economía se traduzcan a la economía real, pero lo que se ha
hecho es «requisito imprescindible» para que eso ocurra. Según Santamaría, lo
que ha hecho el Gobierno hasta ahora le permite no tener que pedir a los
españoles en estos momentos nuevos grandes esfuerzos, ni subidas importantes de
impuestos. «Procuraremos suavizarlos en tiempos venideros», tanto el IVA como el
IRPF.
Los impuestos es lo que causó mayor interés. Por un lado, la prometida rebaja
del IRPF no se producirá en 2014, sino en 2015, por las circunstancias
electoral. Y no tiene nada que ver, aclaró Montoro, con que ese año haya
elecciones generales. Por otro lado, se aprobarán impuestos medioambientales y
se subirán los especiales, pero no los hidrocarburos ni los que afecten a la
hostelería. Es decir, y esto no lo dice el ministro, previsiblemente afectará al
tabaco. También se tocará el impuesto de sociedades y se establecerá un impuesto
sobre depósitos bancarios, que afectará a las entidades bancarias.
22 medidas para sanear las cuentas
En cuanto a las reformas, nada que ver con «tijeretazos» pasados. Son 22
medidas, de las que Santamaría destacó estas claves: el saneamiento de las
cuentas públicas (creación inmediata de la Autoridad fiscal independiente, ley
de transparencia, plan de lucha contra la morosidad en las administraciones,
factor de sostenibilidad de las pensiones…), impulso de la reforma de las
Administraciones Públicas, aprobación del plan anual de políticas de empleo, ley
de apoyo a los emprendedores, ley de indexización, que afectará a contratos
administrativos, nuevo código de buen gobierno, ley de unidad de mercado y la
reforma energética.
En el Gobierno ahora mismo se mezcla un discurso de fría y dura realidad, con
los datos del paro en la mano al menos, y otro de optimismo. Al ministro de
Economía, De Guindos, le gusta más este segundo y ha vuelto a subrayar que lo
peor de la crisis ya ha pasado, ya que el peor trimestre es el de este año.