
3 Mayo 2013 - elpais.com
Las diputaciones de Bizkaia y Álava se han sumado a la decisión
que ya tomó en 2012 la Hacienda Foral de Gipuzkoa, para que todos aquellos
socios de cooperativas que se hayan dado de baja a partir del primero de enero
de 2008 tributen por los reembolsos de las aportaciones sociales que hayan
recibido, aunque sigan como socios colaboradores. Si hasta 2012 nadie lo
declaraba porque los departamentos de Hacienda de las tres diputaciones no lo
solicitaban, desde el pasado año, primero Gipuzkoa y en 2013 Álava y Bizkaia,
han solicitado información a las cooperativas sobre las cartillas de cada uno de
los socios. Además, deben informar de si siguen empleados o no con el objeto de
controlar los ingresos que han recibido y la tributación correspondiente por el
IRPF, en la medida en la que supongan una ganancia patrimonial. Fuentes
conocedoras del tema aseguran que en realidad “no se ha producido ninguna
modificación en la normativa de las haciendas vascas” en relación a la
tributación de los reembolsos de las aportaciones al capital social de los
cooperativistas.
Lo que ha ocurrido es que Gipuzkoa, a la que le han seguido Araba y Bizkaia, han
cambiado de criterio. “No hay cambio de normativa”, insisten desde la Diputación
Foral de Álava. Lo que hay es un cambio de actitud de las tres haciendas. Cuando
estaban en manos del PNV y del PP (en Álava), aunque en la normativa tributaria
ya figuraba la previsión para controlar esos fondos, las haciendas no lo
solicitaban y por lo tanto no reclamaban su parte. Es decir, hasta 2008, los
copropietarios de esas empresas no han tributado ni un euro por las aportaciones
que han recibido al dejar la sociedad. La crisis de ingresos tributarios le ha
dado un vuelco de 1890 grados a la situación. Fuentes oficiales de la Diputación
de Bizkaia confirmaron ayer que “ya hemos requerido a todas las cooperativas
(para que nos envíen la información), y evidentemente tendrá las consecuencias
tributarias que se deriven de la aplicación de la normativa.Si hay ganancia
patrimonial, tributará como cualquier ganancia”. En el mismo sentido se
manifestaron ayer fuentes de la Diputación Foral de Álava: “Por si existían
dudas sobre la tributación de los reembolsos de los socios cooperativistas se ha
incluido de manera taxativa en el paquete de medidas tributarias que ya se ha
aprobado en Juntas Generales”.
El caso es que quienes hayan causado baja durante el ejercicio 2012, deben
incluir esos ingresos y ganancias patrimoniales en la declaración del IRPF de
este año. Pero también los que hayan causado baja entre el primero de enero de
2008 y el 1 de enero de 2012. Todos ellos deberán presentar una declaración
complementaria. Las cooperativas no distribuyen beneficios a través de las
acciones de sus propietarios, sino que reparten entre sus socios cooperativistas
—a todos los efectos son copropietarios de la empresa— el dinero que genera su
actividad una vez deducidos los gastos, las inversiones y los salarios. Esos
fondos, que pertenecen a todos y cada uno de los socios y que se van acumulando
en cartillas individuales a lo largo de su vida laboral si la sociedad va bien,
sólo se pueden reembolsar cuando el socio abandona la compañía, en la mayoría de
las ocasiones debido a prejubilaciones o jubilaciones. Equivalen a los
beneficios y por lo tanto fluctúan a lo largo de la vida laboral del trabajador,
en función de las necesidades de la cooperativa. Hasta más o menos 2008 esos
fondos crecían por la situación de bonanza económica, y quienes salieron hasta
esa fecha, después de una larga década de crecimientos de la economía ingresaron
mucho dinero. Desde entonces las cooperativas se han capitalizado echando mano
de esos fondos. Las cartillas de los socios han mermado progresivamente desde
entonces.