
10 Mayo 2013 - elinversorinquieto.es
El de Santander lo sitúa en los 4,9 euros, un 12,3% por debajo
del cierre de ayer; el de BBVA, en los 6,6 euros, un 12,7% por debajo; el de
CaixaBank, en los 2 euros, un 29,7% por debajo; el de Popular, en los 0,6 euros,
un 2% por ciento por debajo; el Bankinter, en los 2,3 euros, un 19,7%; y el de
Banesto, en los 2,3 euros, un 34,4% por debajo. La excepción corresponde a
Sabadell, entidad a la que otorga un precio objetivo de 1,9 euros, con lo que
cuenta con un potencial alcista del 19,8%.
López, por tanto, no abandona su diagnóstico pesimista sobre el sector, al que
viene sometiendo a un duro escrutinio en los últimos años. Una voz crítica que,
para no pocos en el mercado, es la más influyente entre los analistas españoles
que siguen el mundo bursátil.
En esta ocasión, uno de los asuntos que acapara una mayor atención por parte del
analista de Exane BNP Paribas es el de las refinanciaciones. En su opinión, se
trata de un "test de estrés adicional" que se suma a los que ya ha afrontado el
sector. Su planteamiento en este sentido es claro: "Todavía hay mucha limpieza
por hacer. Se ha hecho mucho, pero, en nuestra opinión, aún no suficiente".
Como acaba de detallar el Banco de España, a finales de 2012 las entidades
españolas habían llevado a cabo refinanciaciones por valor de 208.200 millones
de euros. A juicio de López, la banca tiene poco provisionado este riesgo.
Precisa que el conjunto del sector tiene dotado el 18,8%, porcentaje que decrece
hasta el 16% para las entidades cotizadas que cubre. "No sabemos el tamaño que
pueden alcanzar las pérdidas en el futuro. (...) No podemos predecir el futuro y
podríamos estar equivocados, pero, en nuestra opinión, es razonable asumir que
los bancos necesitarán más provisiones para hacer frente a pasadas
reestructuraciones", advierte.
¿A cuánto pueden ascender esas necesidades adicionales? Ofrece distintos
cálculos. Si la tasa de cobertura sube al 25%, las cotizadas deberían
provisionar 11.260 millones más; si aumenta al 30%, 17.552 millones; y si crece
al 40%, 30.135 millones. En este último supuesto, el conjunto del sector debería
reunir unas provisiones extra de 45.000 millones de euros. Y ya se sabe, si las
entidades se ven obligadas a realizar más provisiones, sus cuentas de resultados
se verán más presionadas, lo que "podría retrasar la esperada recuperación de
los beneficios", avisa de nuevo.
¡Es el crédito!
Ampliando la perspectiva, aunque reconoce que no pretende ser exhaustivo con
respecto a la situación macroeconómica, también envía varios recados. “Los datos
más importantes que hay que seguir son los del crecimiento de los préstamos.Si
no crecen, no habrá recuperación a la vista. Pueden estar seguros de eso. Nos
asusta que toda esta liquidez provista por el BCE no se traslade a un incremento
del crédito”. Y añade: “El hecho de que los diferenciales que aplica la banca a
los préstamos estén en máximos históricos no es que vaya a hacer maravillas
exactamente para mejorar la imagen del sector en una población enfadada y, muy
probablemente, podría conducir a los políticos a regularlo aún más de algún
modo”.
Al mismo tiempo, advierte de la amenaza creciente que supone el déficit público,
el incremento de la deuda pública y el alto desempleo. "La clave no es subir los
impuestos. El problema es reducir los gastos (improductivos)", sostiene. Y de
forma grafica, prosigue: "El déficit nos está matando. El hecho de que la prima
de riesgo está mejorando es una (agradable) ilusión que puede conducir a que
administremos mal la situación. El desempleo es el mayor asesino. En nuestra
opinión, subir los impuestos es no hacer nada para solucionar el problema. De
hecho, lo está empeorando".