
12 Abril 2013 - expansion.com
La empresa Iman Temporing ETT explicó este cese disciplinario por
el excesivo número de horas que pasaba en páginas web ajenas a la labor que
desempeñaba en la firma y que afectaban tanto a la calidad de su trabajo como a
su productividad.
Es difícil poner puertas al campo y así lo demuestran las cifras. José Manuel
Casado, socio fundador de 2C Consulting, apunta que en determinadas compañías el
uso de la Red es imprescindible: el correo electrónico, las redes sociales y los
portales online pueden considerarse herramientas necesarias para ciertas
empresas. No obstante, Casado advierte que, en este tipo de firmas, los
trabajadores se pasan, de media, más de ocho horas a la semana en sitios web no
relacionados con su trabajo y alrededor de un 60% de la plantilla envía unos
siete e-mails por día.
Correo electrónico
La mayoría de las empresas pasan por alto las
contadas ocasiones en las que su plantilla navega por la Red para visitar
páginas fuera del contexto laboral. Sin embargo, tienen claros los parámetros
para acotar el uso correcto de la web.
Una de los principales herramientas en la oficina es el correo electrónico.
Nuria Esparza, directora de servicio de Adecco Office, admite que cada vez es
más frecuente su utilización esporádica para temas personales. Sin embargo,
subraya que debe producirse siempre en los tiempos de descanso del trabajador ya
que "si se hace un mal uso puede paralizar la actividad del empleado y supone
una de las principales distracciones en sus funciones".
Sergio de la Fuente, consultor de MOA BPI Group, considera que los trabajadores
deberían ser responsables del empleo que dan a los instrumentos de comunicación
online que les brinda la organización porque "aunque por la ley de protección de
datos una empresa no puede leer el contenido de los correos, sí puede
contabilizar el total de envíos realizados y saber si son externos o internos.
Este hecho puede generar sospechas en según qué perfiles si el volumen de envíos
o recepciones es muy alto". Aunque lo normal es que la consecuencia no vaya más
allá de un toque de atención, si el mal uso es generalizado puede terminar en
despido.
Redes sociales
Además del e-mail, los trabajadores tienen
ahora en los entornos 2.0 otro escenario para la distracción. El acceso a
páginas como Facebook, Twitter y LinkedIn, es cada vez más generalizado. Según
el Estudio 2012 del uso de redes sociales en España, elaborado por IAB Spain
Research en colaboración con Elogia, el 78% de los internautas utiliza estas
páginas a diario. Un hábito que puede retrasar el ritmo de trabajo o dilatar las
entregas de tareas.
Para corregir esta conducta, "el superior directo deberá advertirle de la
situación, haciéndole entender las consecuencias directas que tiene para la
empresa y para él mismo", explica Esparza. Y es que el principal temor de las
organizaciones, señala Pablo Sánchez, director financiero de Page Group, es la
fuga de información confidencial. De ahí que algunas compañías dispongan de un
servicio de espionaje. Aunque, como apunta Casado, no es una práctica habitual
ya que representa un gesto de desconfianza.
Coherencia
Algunos trabajadores ligan su email profesional a las redes sociales y cuando dejan la compañía pueden perder el acceso a su perfil social al ser eliminado el correo corporativo. Sólo hay que relacionar este correo a LinkedIn.