
13 Abril 2013 - equipoytalento.com
Mantenerte en forma
te añade años meses e incluso años de vida, además de asegurarte un mejor
bienestar tanto físico como emocional. A veces no tenemos tiempo (y algunos
tampoco ganas) de ir al gimnasio, pero siempre tenemos la posibilidad de
tomarnos la jornada laboral como un acto algo menos sedentario.
1. Trabaja de pie. Así lo sugieren algunos expertos. No se trata de
teclear de pie, lógicamente, lo que además sería perjudicial para la espalda,
sino aprovechar algunos momentos, como por ejemplo, una conversación telefónica,
para levantarse de la silla.
2. Bebe mucha agua. Como mínimo ocho vasos de agua al día, y además así
te haces un paseo hasta la fuente, el enfriador de agua o la máquina
expendedora. Te ayudará a evitar las bebidas azucaradas y es igualmente una
fuente de energía.
3. Sal a comer fuera. Porque además de que implica un mínimo paseo hasta
el restaurante, te ayuda a airearte y a salir del espacio de trabajo, lo que no
solo te mantiene en forma sino que te ayuda a ser más productivo a la vuelta.
4. Ponte un recordatorio. Un post it, una alerta en el calendario o una
alarma en el móvil pueden ayudarte a recordar que llevas demasiado tiempo
sentado en la silla. Date un paseo por la oficina para comentar alguna cosa del
trabajo o aprovecha para hacer esas fotocopias que nunca encuentras el momento.
5. Habla cara a cara. Levántate para hablar con un compañero en lugar de
mandarle un correo electrónico o llamarle por teléfono. No solo es mejor para tu
salud sino que además mejora la relación con los colegas de la oficina.
6. Conecta tu ordenador con una impresora que esté lejos. Esto te
obligará a dar unos pasos de más cada vez que quieras recoger algo que has
imprimido. Parece una tontería pero a final de mes son suficientes pasos de más
como para merecer la pena esto que parece una tontería.
7. Come pequeños tentempiés saludables. En lugar de una gran comilona a
mediodía, opta por refrigerios complementarios a media mañana y a media tarde.
No solo te saldrán más baratos sino que además son mucho mejores para tu salud,
y te ahorran la pesadez de después de un gran banquete.
8. Sube por las escaleras. Es el clásico, pero también el más útil.
Utiliza las escaleras en lugar del ascensor, y si trabajas en un piso muy alto
puedes coger el ascensor hasta la mitad y subir el resto andando. Eso
definitivamente es lo que más nos mantiene en forma de todo lo que podemos hacer
en la oficina, además de quemar unas calorías extra.